
“En su casa de campo de Tabachines, Cuernavaca, Hugo, un alto ejecutivo de una gran corporación trasnacional, saca, entre canapés de espárragos con queso y tragos de Perrier, —el hombre es vegetariano y amante de los hortalizas verdes— una elegante pipa de madera traída de Tailandia y empieza a fumar con despreocupación perfumando el ambiente de un etéreo olor a cannabis. Y no se trata de cualquier cannabis, presume que es Australian sativa, es decir, fine quality weed. Poco después, la ofrece a sus invitados y, claro, con el buen tino de ser el anfitrión y habiendo sacudido la rigidez que envuelve a una droga ilegal tan satanizada, todos aceptan el ofrecimiento. “Y esto no es nuevo —me dice Pedro, escenógrafo que hoy se cotiza muy bien en obra musicales, después de relatarme la anécdota— me ha tocado en muchas ocasiones que en una cena, fiesta o reunión de lo más fina y sofisticada, alguien prefiere prender un churro en vez de tomarse un cognac, y todos tan normales”.
Las drogas siempre han cargado con una etiqueta generacional y también con un status que irónicamente se mueve entre las clases sociales, como casi todo lo que tiene el poder de transformar; pero hace ya años que la marihuana pasó de ser el estandarte del relajamiento excesivo de los hippies de los 60 y los tardíos, los bohemios y los intelectuales frustrados, entre otros personajes que no son especialmente triunfadores. También ha dejado de ser vista exclusivamente como droga de bajos fondos, si es que alguna vez fue sólo exclusiva de ese sector.
Fama y pantalla grande Y es que gracias a países como Holanda, cierta madurez de la sociedad en cuestión de drogas legales e ilegales, el acceso a la información y el cine, la marihuana ha tenido cierta ayuda para dejar de tener tantos estigmas negativos. Hollywood, por ejemplo, ha puesto porros en labios de Kevin Spacy (American Beauty), Drew Barrymore (Boys on the Side) —de ella es sabido que la consume fuera de cámaras, por cierto—; Francis McDormand, (Laurel Canyon), Brad Pitt (True romance), Kristen Dunst (Eternal suhshine of a spotless mind) y otros tantos personajes y películas han compartido escena con el cannabis y ésta ha tenido, casi siempre, un papel corto, pero divertido, jocoso, relajante.
De los clubs de playa de Acapulco diamante o los hoteles más exclusivas de Los Cabos. No te sorprendas si hoy la llegas a oler en los lugares menos esperados. La moda actual de la marihuana hoy es rechazar la que no es de primera calidad. Si se trata de relajarse y de sabor porqué escoger un Borbón cuando se puede elegir un Chivas Regal. Porque para todo hay niveles.
En México, se calcula que existen alrededor de 400 mil consumidores de cannabis, según la Secretaría de Salud y de hace diez años a la fecha el consumo ha ido en ascenso aunque aún no hay un estudio o investigación que determine quiénes son sus consumidores más asiduos.
Cada año por ahí de los primeros días de mayo hombres y mujeres hacen una marcha a favor de la legalización y la gente fuma y los policías participan como observadores y de uno que otro “hornazo”.
Experto investigadorSegún Antonio Escotado, filósofo y escritor español autor del revelador libro Historia General de las Drogas, los psicoactivos no están clasificadas en función de su toxicidad, sino en relación a los intereses de la Drug Enforcement Administration (DEA), organismo encargado de hacer cumplir la ley anti-drogas de Estados Unidos; país que influye sustancialmente en los criterios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y por supuesto, en los de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Escotado tiene una reputación bastante extendida como el investigador que mejor conocer de drogas.
Buscar la euforiaHacia el siglo VI antes de Cristo, Hipócrates —creador de la medicina científica— recomendaba "dormir sobre algo blando, embriagarse de cuando en cuando y entregarse al coito cuando se presentase la ocasión". Ponderaba el opio para tratar la histeria y concebía la euforia (del latín eu-phoria: "ánimo correcto") como algo terapéutico. Para él, como para Teofrasto y Galeno, las drogas no eran sustancias buenas o malas, sino "espíritus neutros", oportunos o inoportunos atendiendo al individuo y a la ocasión.
TiposHay muchos tipos, pero se clasifican en dos sub ramas: sativa e índica. Después es prácticamente innumerable las especies y subespecies que existen.
Acapulco golden, Ak47, Purple indica, Early gray sativa, Hawaian sativa, Hidroponic tai ecuatorial índica, Silver haze, Australian sativa, Colombian gold, Sativa índica, Silver haze। El costo de los mejor cultivos puede variar de 80 a 500 dólares.
En junta, en las oficinas de Expansión, decidimos que este sería un artículo un tanto provocador, y que abriría una grieta en la doble moral de los tópicos elegidos por las revistas con un público de lectores A+. Pero al final no se publicó por temor a represalias comerciales o que se propagara el rumor de que estábamos promoviendo el consumo de la marihuana. La directora de arte argumentó que no se podía publicar porque México era un país católico (sic); en las redacciones del mundo impreso brilla cada joya.